una última carta
pues ha ganado la pulsión de muerte
Querida amiga,
No voy a dar muchas vueltas con esto: después de 178 posts (179 con esta) y de 4 años mandando una carta todos los domingos, Gárgola Digital baja la persiana.
Te imagino diciendo “qué?” o “cómo?” que te lo tomarás como sorpresa, pero es algo que llevaba rumiando durante un tiempo. Y es que a pesar de que creo que esto podría seguir unos cinco años más fácil hasta que el engagement empezase a morir poco a poco (literal, el post de mi novio hace dos semanas es el más leído en la historia, imagino que porque sois unas puñeteras cotillas), siempre he sentido orgullo de tener la intuición para decidir que algo no da para más y saltar a la siguiente cosa. Es un poco la gracia por la que estos textos se han sentido tan frescos todos estos años.
Esa es la razón principal: el internet de 2026 no es un internet que pueda coexistir con un espacio como el que me gustaría que fuese este. Ahora mismo ser creadora online es una tarea destinada a corromperse, es imposible escapar de las garras del capitalismo participando en un entorno donde los creadores y consumidores son drásticamente diferenciados - que es en lo que se han convertido todas las redes sociales hoy en día. Sé que es más fácil imaginarse el fin del mundo que un mundo sin la dicotomía creador-consumidor online, pero sé que el futuro está por ahí, en un espacio en el que todos volvemos a ser las dos cosas a la vez.
Sois más de 11000 personas que me habéis seguido por aquí, un número loquísimo que me ha dado una barbaridad de oportunidades y de cosas chulas. Me han invitado a eventos, me han regalado cosas, me han ofrecido trabajos, me han hecho hacer charlas. Ser una niche internet micro-celebrity es bastante divertido, pero si te digo la verdad, el subidón se pasa rápido. El otro día alguien (hola!!) me dijo en la cola del baño de un festival que le encantaba mi newsletter, y yo no sabía cómo responder de forma genuína. Debería ser algo realmente emocionante que te digan esto, me da una felicidad inmensa que esto pueda disfrutarlo gente que no conozco en la teoría, pero en la práctica mi relación con escribir aquí lleva sintiendose muerta desde hace mucho tiempo. Ser la persona detrás de la Gárgola Digital se ha convertido en parte de lo que soy, y no creo que haya nada más envenenado que atar tu identidad a lo que haces. Te parecerá una chorrada (no soy Charli XCX), pero para una persona tan random como yo en el que mi vida ha sido totalmente moldeada por esto, quiero poder responder a la pregunta “quién soy yo sin esta newsletter?”
Ahora mismo quiero moldear esa respuesta con todas las otras cosas que quiero hacer, todas las versiones de mi misma que me da tiempo a ser en esta vida. Tengo ganas de aprender a programar, de crear de otras maneras, de meterme durante meses en comunidades súper nicho de internet, de sacarme el B2 de chino y el C1 de catalán, de ver 1001 películas (no de esas que tienes que ver antes de morir, sino de las que de verdad me apetecen, o igual 9 temporadas seguidas de Selling Sunset, quién soy yo para decidir los caminos inescrutables de Dios), de ir a dar paseos largos buscando pájaros y pasar más tiempo con mis amigos. Especialmente tengo muchísimas ganas de dejar de scrollear cuando me da la gana (algo que es imposible teniendo esto). Cuando dejé de trabajar en el mundo editorial volví a poder leer por gusto. Tengo ganas de desuscribirme de todas las newsletters que sigo para estar al día y volver a navegar porque me apetece.
Como me da miedo decir que lo dejo, voy a decir que me voy de hiatus indefinido (muy David Fincher con Mindhunter). Volveré muy de vez en cuando para hacer algunos posts especiales, como las predicciones del año que viene en enero, quizás una llamada para el club de lectura del verano. Igual en un punto de mi vida me quedo sin trabajo y me hago autónoma y vuelvo a recuperar esto para hacer una versión de pago (supervivencia ante todo amigas). Imagínate que escribo un libro y hago un post especial para anunciarlo.
Aprovecho para poner un fragmento de Rayne Fisher-Quann que resuena mucho conmigo ahora.

Mi fantasía es que recuerdes estos últimos años como ese tiempo en tu vida en la que te hacía ilusión recibir una newsletter los domingos por la mañana.
Y eso, muchísimas gracias por leerme. Estos cuatro años han significado un montón en mi vida, la han cambiado radicalmente. Realmente, siempre lo digo, me sigue la gente más guay del planeta, lo he comprobado una y otra vez en todas las interacciones que he tenido con vosotras. Sé que habrá muchos días en los que os echaré mucho de menos, pero estoy segura de que nos volveremos a encontrar en el siguiente internet. Mientras tanto, imagino que estaré desfogando el mono de internet por las stories de mi instagram, a veces por letterboxd, hasta por strava los miércoles por la tarde y sábados por la mañana, y como es posible que tenga épocas discord-intensive a veces será posible encontrarme por el servidor que hicimos en verano. Estaré omnipresente en todos los huequitos de internet. Si en un futuro no muy lejano aparece una app de dar paseos y sacar fotos a flores creeme que podrás buscar mi nombre y encontrarme.
El primer post que hice de esta newsletter se llamaba “This is scary but the alternative is to live as a traitor to your own heart.”, y cuatro años después sigo viviendo al pie de esas palabras.
Yours truly,
La ranita que se esconde detrás de esta cuenta.





Las totes a media asta, hoy el internet feliz está de luto y la palabra nicho toma su sentido fúnebre.
Estaba intentando recordar cuándo me uní a la newsletter, me suena que la escuché en RPS o algo así (todo lo bueno se acaba :(((( ), pero hace fácil 4 años. Estaba en mi anterior trabajo y me acuerdo perfectamente de recomendarla algunas compis que sé que hoy se quedarán tan descolocadas como yo.
Realmente lo pienso y alucino en que haya podido estar disfrutando algo tan bueno de forma totalmente gratuita durante tanto tiempo. Un bastión de resistencia de lo que internet un día nos prometió ser.
No sé si soy la chica del festi, pero en el BBK te paré para darte las gracias. Me arrepiento un poco y a la vez no, porque creo que te asusté, pero no me pude contener. Estaba (y estoy) tan agradecida de todo lo que me has inspirado, que creo que me habría arrepentido de reconocerte y hacerme la guay sin decirte nada.
Bueno, pues eso, que larga vida a la gárgola digital!!!!! Gracias infinitas <3
Gracias por el tiempo, el esfuerzo, el compromiso y la puntualidad que tan generosamente has querido compartir con las personas que te seguimos. Yo siempre te he leído como una intrépida habitante de internet llena de entusiasmo por sus descubrimientos, jamás como una creadora de contenido. Te deseo un tiempo lleno de sopas caseras, pájaros, lenguajes exóticos y territorios por descubrir. Y espero que en el futuro te sientas tan libre de volver aquí a compartir tus andanzas como ahora lo eres de no hacerlo. Ese es el auténtico espíritu de internet. ♥️